27 de Noviembre, 2007, 12:59: El MimoLos 1001

Los 1001

Sé que hace tiempo que no avanzo en esta sección, pero a veces cuesta encontrar aquello que crees que merece la pena tanto como para entrar en nuestra lista maravillosa de los 1001.

En esta ocasión nos encontramos con Alex Skolnick Trio y para ser más concisos, el disco que seleccionamos para la ocasión es "Goodbye to Romance".

Si empezamos con un poquito de historia diremos que el señor Skolnick es un californiano nacido en la llamativa fecha de 1968 y según nos cuenta su biografía empezó a tocar la guitarra a los 9 años de edad movido por el descubrimiento de una pedazo de banda "Kiss". Tras tocar con una banda local, nos cuenta que a los 16 entró a formar parte de Testament, banda americana de sobra conocida por todos y en la que publicó un total de 5 discos y dio giras acompañados de grupos tales como Megadeth o Judas Priest.

Sin centrarnos demasiado en su historia diremos que influenciado por Miles Davis forma lo que conocemos como Alex Skolnick Trio en 1988, banda con la cual se dedica a hacer jazz y, lo que nos interesa, variaciones de canciones rock dentro del jazz. Así encontramos, cómo no, el temazo "Detroit Rock City" de Kiss abriendo el "Goodbye to Romance:Standards For A New Generation" Un disco con un montón de trallazos pasados por el gusto del buen jazz creando un compendio curioso donde los haya.

Lo que nos llama la atención es que sus temazo de jazz los empieza a pensar hacia 1988 y el disco en cuestión aparece publicado en 2002. Y si queréis más datos, a su salida alcanzó el puesto 30 en los US jazz radio charts.

El trío lo completan Matt Zebroski y Nathan Peck y el tracklist del album es el siguiente:

 

  1. Detroit Rock City – 6:27 (Kiss cover)

    • Originally released on the Destroyer album.

  2. Dream On – 5:23 (Aerosmith cover)

    • Originally released on the Aerosmith album.

  3. No One Like You – 7:37 (Scorpions cover)

    • Originally released on the Blackout album.

  4. Goodbye To Romance – 7:18 (Ozzy Osbourne cover)

  5. Still Loving You – 9:11 (Scorpions cover)

  6. Skol Blues – 8:25

  7. Pinball Wizard – 7:47 (The Who cover)

  8. Ofri – 6:46

  9. War Pigs – 10:33 (Black Sabbath cover)

    • Originally released on the Paranoid album.

  10. No One Like You (Live) - UK bonus track

20 de Noviembre, 2007, 9:21: El MimoEl Cinefito

Ampliemos a nuestro amigo el cinefito. Cómo marcaste una época amigo mío en la playa.

 

Anoche tocó ver en la pantalla pequeña “Leyendas de Pasión” No me quiero extender mucho sobre esta película ya que parece ser que yo era el único mortal que no la había visto. El único mortal que no se había enamorado de Brad Pitt por el que todas las niñas quinceañeras suspiraban en el momento y todos los niños rezaban por parecerse a él.

Ya que no os voy a contar la trama, ya que todos la conocéis, no voy a dar demasiadas impresiones personales sobre si me gustó o no me gustó. Sólo lanzo una pregunta al aire para ver quién tiene cojones de respondérmela. ¿De quién es la culpa de que pase toda la tragedia?

Es decir. Durante toda la película parece que el toro embravecido es Pitt. Es el que carga con todos los males realmente sobre su espalda y empeora todo cuando se marcha. Ahí ya es cuando todo lo que se podía arreglar se jode del todo por estar tanto tiempo ausente. La mujer le dijo que le esperaría siempre y no lo hace, entonces esa carga pasa a la mujer, pero también él la manda a la mierda y bla bla bla.

El hermano mayor es un capullo integral que se mete a político y el desenlace es indirectamente culpa suya por no pararle los pies a sus socios y por ser un ciego para con su alrededor.

Pero, ¿de quién es la culpa?

Durante innumerables veces a lo largo de la película, el indio medio nos da a entender que la culpa de todo la tiene la mujer por quedarse y no partir. ¿Pero es acaso de ella realmente la culpa?

Yo creo que el problema reside en el muerto. Sí. Creo que es el hermano menor justamente el que tiene la culpa de todo. Primero por tener tantas ansias de ir a una guerra a combatir y arrastrar con él a sus hermanos. Segundo por ser tan capullo de dejarse matar metiéndose en la boca del lobo. Era en plan voy a ser héroe por mis cojones pero como la realidad en la guerra es otra pues a tomar por culo.

Esa muerte y el sentimiento de culpabilidad es la que hacen que Pitt huya de los brazos de su “amada” que era la prometida del hermano muerto y luego que el mayor se enamore tb de la muchacha no es otra cosa sino el hecho de que allá donde viven en mitad de ninguna parte no haya mujeres como para que no estén faltos.

El caso es que el que inicia la real decadencia de todos es el menor con la manía de querer ir a la guerra a defender un pais “que ni siquiera conoce”.

 

Que te cagas con la reflexión de hoy

19 de Noviembre, 2007, 11:05: El MimoEl Cinefito

A partir de ahora cada vez que hable de una peli lo voy a hacer a través de una sección dedicada al cine para así poder encontrar más fácilmente los post sobre cine. Lo hago así xq ayer encontré una película que andaba años buscando gracias a un post en un blog: "El vuelo del navegante". Seguro que más de uno os acordáis de ella y de esa preciosa nave en forma de nuez.

Para nuestro post cinéfilo del día hablaremos de "Stardust".

Acompañado de mi novia, recién petados del Burger King y en unas butacas bastante buenas nos dispusimos a verla a eso de las 22:00.  No puedo decir qué es lo que esperaba exactamente. Sé que me gustan las pelis de hadas y con elementos fantásticos, no lo puedo negar. Soy de esos frikis que hace años se empezaron a leer el señor de los anillos y luego fliparon cuando la hicieron película (Aunque siempre diré que me gustó mucho más el libro del Hobbit). He seguido la Dragonlance, a Salvatore y algunos escritores propios de la Timum Mas de fantasía. Y por supuesto entro en la lista de los tantos que esperamos una adaptación de Myst.

No obstante, hasta que el momento ansiado llegue, nos conformamos con otras cintas que si bien no conocíamos de antes, nos gustan y entretienen.

Y hablando de entretener, la de ayer, fue una peli entretenida. Entretenida por varios motivos. Tenemos una historia típica Chico conoce chica, cae una estrella y promete traerle esa estrella en señal de su amor. Partiendo de aquí y del tópico de que su amada es una pija típica cheerleader americana (aun estando ambientada en principios de siglo XX) y de un muro que separa dos mundos, el hombre va a la caza de la estrella. Como pasa en estos casos no es el único que quiere conseguirla y una bruja sale también a la caza: nuestra querida Michele Pfeiffer. Debo decir que esta mujer es siempre grande. Ella sola llena gran parte de la película. Magnífico. Si a eso le juntamos la búsqueda de un amuleto por parte de tres hermanos príncipes para elegir quién de ellos va a ser rey y algunos detalles más que no desvelaré con el fin de no joderos toda la trama de la peli, tenemos una secuencia bastante entretenida de la cual agradezco, sinceramente, la falta de escenas épicas con grandes batallas y escenas de miles de monstruos enfrentándose a otros miles de monstruos cibernéticos. Como digo, gracias a la ausencia de este tipo de escenas, la historia se hizo arto entretenida. Y como no, las historias entrelazadas entre ellas hasta el momento en el que todos se encuentran por cosas del destino y esas cosas.

Sobre detalles curiosos de la película. Por supuesto la sorpresa que nos da Robert DeNiro. Verdaderamente sublime y encantador. De hecho, gran parte de las gracias de la película, que tiene varios momentos cómicos, se le agradecen a DeNiro.

Luego tenemos a la pareja protagonista de la que por supuesto hay que hablar. El chico es el típico personaje débil del pueblo. El fracasado amoroso del que todo el mundo se burla que, en un momento de borrachera consigue medio convencer con cumplidos (Xq realmente no es tan tonto) a la muchacha tras caer la formidable estrella. Crecerá a lo largo del largometraje y se convertirá en hombre demostrándolo y dejando en ridículo a sus burladores como buena película del género. Luego tenemos a la chica. Que es la estrella, por supuesto. Si te das una vuelta por las calles de Dinamarca encontrarás a gemelas de esa muchacha a cientos. No dice gran cosa salvo por ser tan rubia que brilla. El caso es que pensaba que se habían cogido a una rubia para el papel y ya está. Pero resulta que la muchacha tiene ya filmografía habiendo protagonizado la versión de "Romeo y Julieta" junto con Dicaprio y habiendo salido en "Las Horas". No obstante, está claro que a pesar de la edad, la impresionante de la película no es la "guapa estrella" sino Pfeiffer. No hay color.

Pero tampoco desmeramos. Hace bien su papel, igual que el muchacho.

En definitiva y para ir cerrando, una peli entretenida, divertida y un cuento de hadas más que adaptan a la gran pantalla exitosamente.

15 de Noviembre, 2007, 10:39: El MimoGeneral

Vamos a continuar un poquito hablando del mundo del Jazz. La excusa es haber podido disfrutar de un momento especial en el Teatro Circo de Cartagena junto a Ron Carter. No es que lo conociera, lo saludara ni nada de eso. Simplemente que vino con su trío y, casualidades de la vida, me enteré una hora antes y entramos.

Una butaca lo suficientemente cerca como para disfrutar de los colores.

Lo dije en el post anterior, no soy ningún genio del jazz, crítico de jazz ni nada que se le parezca; sólo soy un simple apreciador y en mi calidad de apreciador disfruté del concierto. Disfruté porque fue un muy buen concierto. Ni demasiado largo y pesado ni demasiado corto. En su medida. El grupo se componía del señor Carter al contrabajo y luego pianista, baterista y percusionista.

Como siempre el que más llama la atención es el percusionista con la cantidad de juguetes que tiene para hacernos disfrutar de sus mil sonidos. Lo bueno que tiene el jazz es que mientras lo escuchas disfrutas de cómo los sonidos se entrelazan entre ellos y los propios músicos son los que más los padecen te envolviéndote un pequeño halo de envidia sana. Me mola ser músico ya que me di cuenta de que pude apreciar la música de forma distinta a como lo hacía cuando era más joven. De hecho no me gustaban ciertos tipos de música que ahora me apasionan.

Por contra tengo que ayer tocó Bela Fleck, y a ese sí que lo conocía de verdad. Sí que lo había escuchado de verdad y sí que me molaba de verdad y por culpa de un maravilloso resfriado que hoy arrastro me lo perdí.

One day…

7 de Noviembre, 2007, 15:01: El MimoMúsica

¿Por qué Thelonius Monk? ¿Por qué Miles Davis? ¿Por qué John Coltrane?

¿Por qué esos espíritus tenían algo que otros no podemos entender o alcanzar? ¿Por qué cojones suenan así de bien? ¿Por qué la colaboración de Coltrane con Monk es tan sublime?

Llevo toda la mañana escuchando el disco que tengo entre Contrane y Monk. Debo decir que mis conocimientos sobre Jazz son bastante justitos. No soy ningún crítico excelso de jazz ni intención tengo. No puedo empezar a nombrar a gente hasta dejaros sordos y dármelas de ningún profeta del estilo. Simplemente soy un apreciador más. Uno de los tantos que son capaces de ponerse un disco y decir “Esto me mola” y “Esto es una mierda”. Siempre todo desde mi perspectiva.

La colaboración entre estos dos autores es del barco de lo molón, de lo flipante. De lo que escuchas durante todo un día y aun así, cada nueva repetición te parece una canción completamente nueva y compleja. Si algo tiene el jazz, y esto es verdad, es que una misma grabación que oyes, cuando la vuelves a oír ya no es lo mismo. Depende de ti. El jazz depende de ti. En gran medida del que lo crea, del que lo pare, porque el jazz hay que parirlo; pero luego eres tú el que coge al bebé y se hace grande en tus manos. Y cada nuevo día que lo miras a los ojos es un nuevo día distinto y el bebé ha cambiado volviéndose más personal la mirada y tú mismo has cambiado también. Has envejecido. Somos capaces, lo diré siempre, de envejecer en tan solo un segundo de nuestra vida. La gente se cree que madurar es cuestión de años y eso es mentira. Siempre ha sido una falacia. Madurar es solo cuestión de un momento: El momento en el que te das cuenta de que vas a morir y de que hagas lo que hagas eso va a pasar. Ese es el momento en el que maduras para siempre y el jazz, desde mi punto de vista, es en esencia maduración. La tristeza del saxofón, del piano, de la guitarra de verse solos cuando sus ejecutadores mueran. Desaparezcan.

De repente estás sentado en la barra de un bar de esos oscuros de las películas americanas. Entre tus manos se desliza un vaso de cristal con un profundo olor a Whisky. La mirada la tienes perdida en el limbo y suena Thelonius que te sonríe aunque tú no lo veas. Está sentado ahí, a tu lado. Puedes sentirlo. Y es excepcional. Su piano es excepcional. Sublime y sientes toda esa oscuridad.

Entonces despiertas. Sigue su mirada clavada en tu pensamiento y una frase “Eternamente no podrás ni aún sufrir” Es rara y construida con una sintaxis un poco rota, pero es que el jazz es así. No hay más regla que aquello que deseo expresar y el camino para hacerlo.

Sonríes, te levantas y le das al stop de tu equipo. Gracias Monk.

5 de Noviembre, 2007, 8:20: El MimoMúsica

Este año no puedo quejarme demasiado en lo que a conciertos vistos se refiere. Rolling Stones, Robert Plant… y ahora Dolores O’Riordan que para los que no conozcáis el nombre os haré una seña: Cranberries.

Anoche tuve la gracia de poder contemplarla en el Auditorio de Murcia. Había gente. Más de la que esperaba, todo sea dicho, y también chicas de 16 o 15 años, cosa que no esperaba tanto ya que hace cosa de 10 años o más de este grupo.

La excusa para venir era la reciente publicación de su disco “Are you listening?” del que ella misma dice ser más oscuro y personal que todo lo que había hecho con Cranberries. Si le echamos un vistazo si que lo notamos algo más gótico que todo lo que se conocía de ella. Pero está bien… especialmente en concierto. Aunque debo decir que me hubiera gustado absorver el disco un poco más antes del concierto para ver realmente lo que hacía de las canciones en directo, pero bueno. Lo escuché el mismo día por la tarde.

No diré que soy un gran fan de esta chica y por tanto de su disuelto grupo. Diré que le tengo un cariño especial por la canción Zombi que se convirtió en uno de los temas del setlist que toqué con “Ø” en Aarhus. De hecho creo recordar que era con el que entrábamos o con Lithium. No me acuerdo, Fer lo sabrá. El caso es que fue el tema con el que abrió el concierto Dolores y me moló que te cagas. Es un tema lo suficientemente duro y directo como para que la peña flipe y salte. Se volcaron en aplausos nada más verla aparecer y eso es algo digno de ver.

Como notas curiosas del concierto diré que me gustó mucho el setlist elegido. Alternaba canciones de sus andanzas con Cranberries con canciones de su nuevo disco y a la vez canciones cañeras y otras más suaves con lo que ni rayaba ni dejaba que la peña se durmiera. A pesar del Auditorio muchos se levantaron, nosotros mismos nos levantamos y todo el patio de butacas se quedó levantado de forma perenne cuando en un momento a la muchacha se le cruzaron los cables y se tiró (creo que en el tema Ordinary Day) directamente hacia ellos. Bajó del escenario y se dedicó a pasear por el patio de butacas. Una vez allí siguió cantando mientras la gente se ponía a su alrededor levantando las manos, intentando tocarla y mirándola como si de un cristo contemporáneo se tratara. Me llamó muchísimo la atención este dato pues pasó gran parte del concierto acercándose a primera fila acariciando las manos de los que estaban allí que la cogían como si les fuera a curar la lepra o algo y en el momento que señalo del patio de butacas más que rockero, era un momento místico. Un momento espiritual que desde mi perspectiva (Yo estaba en primera planta en las Terrazas), se veía super religioso.

A partir de ese momento os podéis imaginar. La gente totalmente volcada con ella. Coros, aplausos hasta hacer caer el auditorio.

Es raro, no esperaba tanta aceptación, tanto fan de esta chica. Pero es que resulta que ha sido un icono muy importante de los 90 y eso se nota. Si lo hubiera sido de los 70 la cosa cambiaría y tocaría ante un auditorio medio vacío ante el desconocimiento de un nombre propio, como pasara con Robert Plant, pero eso son cosas de otros López.

El caso es que la muchacha, a pesar de una extrema delgadez aderezada por unos hombros encogidos, llenó el escenario junto con su banda. No paró de moverse, de hacer gestos, de imbuirse de su música y sentirla para trasmitirla.

Personalmente me gustó bastante. No lo negaré. Y me alegro de haber ido aunque no lo tuviera claro en un primer momento y fuera más imbuido por Verónica, gran fan suya.

Una bonita noche y un bonito espectáculo.
4 de Noviembre, 2007, 9:35: El MimoGeneral

De estas cosas que uno recuerda de tiempos pasados. Recuerdo que una vez me apunté en una academia para sacarme el PER, que para los que no lo entiendan es el título de Patrón de Embarcaciones de Recreo. De ahí las siglas. Ahora pensaréis que soy patrón, pero no es así. Dejé al poco la academia por motivos económicos. Demasiado cara y demasiados gastos para sufragarla. Eso sí. Estudiar sí que me estudié el libro, al menos un poquito. Algo leí. Y recuerdo ver a mi padre, cuando se lo sacó él jugando un día con el mechero y con el cenicero encima de la mesa. Me acerco… esto… papá… ¿has dejado ya tu medicación?...

Resulta que las maniobras de atraque eran tan absurdas que la única forma de poder explicarlas en el examen era pensándolas con un mechero y un cenicero como escenario de la acción. Momentos de antaño.

El caso es que siempre me he sentido atraído por las cuestiones náuticas; más aún viendo hace ya años cómo se ponía a hacer prácticas con la escuadra y el compás sobre cartas náuticas verdaderamente preciosas. Mal que pese, una carta náutica es un documento histórico con un valor incalculable. Recuerdo que una amiga estuvo trabajando de prácticas en el archivo del Arsenal en Cartagena y veía un montón de cartas náuticas de hace siglos y veía cómo las tenían descuidadas, por el suelo… sin archivar y en mal estado de conservación cuando deberían estar en un museo como prueba de nuestra historia. Ver cómo pensaban los marinos antiguos es magnífico.

Y vosotros diréis… ¿Qué le ha dado a éste ahora con el mar y lo náutico que encima decora su blog con motivos marinos? ¿habrá visto la Carta Esférica y se habrá sentido influido?

La verdad es que vi la peli en el cine, pero de eso hace ya algún mes que otro y no es por ella. Es, simplemente, que anoche me tomé un café en el puerto de Cartagena y entonces recordé lo mucho que me gustaba el mar y lo mucho que pensé irme de Erasmus a un sitio con puerto por no poder separarme mucho de él.

Hay personas que necesitan del mar. Es así. Otros se agobian con él. Muchos lo necesitamos. Necesitamos la olor, necesitamos el sonido de las olas, las gaviotas haciendo sus juegos. Por cierto, ¿Habéis leído "Juan Salvador Gaviota"? Es un libro verdaderamente precioso que os recomiendo fervientemente. En otro momento hablaré largo y tendido sobre él.

Poco a poco me doy cuenta que este blog va tomando una dirección algo metafilosófica o algo. No está mal.
3 de Noviembre, 2007, 12:25: El MimoGeneral

Decidme si me equivoco.

El ser humano, cuando va a ver una película espera siempre unas ciertas cosas. Tiene unos ciertos deseos que espera ver reflejados en la cinta. Siempre esperamos ver al “bueno”, al “malo”, la chica; la historia de amor es imprescindible.

No obstante, aunque este tópico es uno de mis favoritos para hablar de él, en esta ocasión quiero ir a otro: los finales. Y diremos que la Warner es gran culpable de lo que hoy hablamos.

Pongamos por caso un tipo. Como estamos cansados de nombres tipo Juan, a nuestro protagonista de hoy lo vamos a llamar Lucas (por aquello del pato que me caía que te cagas).

Lucas queda con su chica para ir al cine. Dan una peli nueva que tiene ganas de ver. Por lo que entendemos parece una cinta de acción. Sinopsis: un poli se enfrenta a unos cacos que, como todo caco que se precie, quieren destruir el mundo. Perfecto. El poli es un tipo duro y sucio marcado por una relación sentimental destrozada y años de enfrentamientos con cacos. Su mujer le dejó marchándose a otro estado y su hija vive en una residencia estudiantil y ni le habla. En la comisaría siempre le miran con recelo por aquello de su humor de perros. Es un Héroe Americano. Aunque el verdadero Héroe muriera frente al parlamento reivindicando su posición.

El caso es que tenemos más o menos la historia y a nuestro buen amigo Lucas le encanta. Supongamos que el “malo” es un asesino en serie y se obceca con la figura de su perseguidor y que, para colmo, va a intentar secuestrar y matar a la hija. Por supuesto aparecerá una mujer que podrá ser la científica, médico, compañera obligada o simplemente la niñera de la hija. El caso es que tenemos que dulcificar a nuestro mugriento héroe.

Lucas está emocionado con la trama. Tiene lo que quiere y va al cine por lo que espera…

Pero ¡Amigo! Lo extraño del caso, lo verdaderamente importante del dato es que no obtiene aquello que esperaba y hay un cambio en su percepción. El final perfecto para la Warner es que el bueno salve a la chica y mate o detenga al malo. Pero en este caso es el malo el que sale victorioso muriendo ambos buenos. ¿Qué ha pasado? Nos han jodido la historia. Lo que antes nos parecía de puta madre. Conforme avanzaba la cinta Lucas estaba más emocionado disfrutando de los efectos especiales y la acción, de repente se jode y sale del cine con un mal sabor de boca.

¿Por qué pasa esto?

¿Por qué nos parece tan raro?

¿Por qué si hasta ese punto nos parecía una peli cojonudísima, ahora no nos lo parece tanto?

Como decía al principio, cuando vamos al cine todos esperamos ciertas cosas. Nuestro subconsciente tiene un deseo que satisfacer para reivindicar su fortaleza.

Entonces, si vence el malo y te quedas chafado en tus anhelos justicieros, ¿Qué haces? ¿Qué piensas? ¿Cómo actúas?

Pues en mi caso te vienes al blog y escribes este artículo.

P.D. Acabo de ver Fallen.