El Mimo

... And the seas of the Sun

Dolores O'Riordan

Publicado el 5 de Noviembre, 2007, 8:20. en Música.
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Este año no puedo quejarme demasiado en lo que a conciertos vistos se refiere. Rolling Stones, Robert Plant… y ahora Dolores O’Riordan que para los que no conozcáis el nombre os haré una seña: Cranberries.

Anoche tuve la gracia de poder contemplarla en el Auditorio de Murcia. Había gente. Más de la que esperaba, todo sea dicho, y también chicas de 16 o 15 años, cosa que no esperaba tanto ya que hace cosa de 10 años o más de este grupo.

La excusa para venir era la reciente publicación de su disco “Are you listening?” del que ella misma dice ser más oscuro y personal que todo lo que había hecho con Cranberries. Si le echamos un vistazo si que lo notamos algo más gótico que todo lo que se conocía de ella. Pero está bien… especialmente en concierto. Aunque debo decir que me hubiera gustado absorver el disco un poco más antes del concierto para ver realmente lo que hacía de las canciones en directo, pero bueno. Lo escuché el mismo día por la tarde.

No diré que soy un gran fan de esta chica y por tanto de su disuelto grupo. Diré que le tengo un cariño especial por la canción Zombi que se convirtió en uno de los temas del setlist que toqué con “Ø” en Aarhus. De hecho creo recordar que era con el que entrábamos o con Lithium. No me acuerdo, Fer lo sabrá. El caso es que fue el tema con el que abrió el concierto Dolores y me moló que te cagas. Es un tema lo suficientemente duro y directo como para que la peña flipe y salte. Se volcaron en aplausos nada más verla aparecer y eso es algo digno de ver.

Como notas curiosas del concierto diré que me gustó mucho el setlist elegido. Alternaba canciones de sus andanzas con Cranberries con canciones de su nuevo disco y a la vez canciones cañeras y otras más suaves con lo que ni rayaba ni dejaba que la peña se durmiera. A pesar del Auditorio muchos se levantaron, nosotros mismos nos levantamos y todo el patio de butacas se quedó levantado de forma perenne cuando en un momento a la muchacha se le cruzaron los cables y se tiró (creo que en el tema Ordinary Day) directamente hacia ellos. Bajó del escenario y se dedicó a pasear por el patio de butacas. Una vez allí siguió cantando mientras la gente se ponía a su alrededor levantando las manos, intentando tocarla y mirándola como si de un cristo contemporáneo se tratara. Me llamó muchísimo la atención este dato pues pasó gran parte del concierto acercándose a primera fila acariciando las manos de los que estaban allí que la cogían como si les fuera a curar la lepra o algo y en el momento que señalo del patio de butacas más que rockero, era un momento místico. Un momento espiritual que desde mi perspectiva (Yo estaba en primera planta en las Terrazas), se veía super religioso.

A partir de ese momento os podéis imaginar. La gente totalmente volcada con ella. Coros, aplausos hasta hacer caer el auditorio.

Es raro, no esperaba tanta aceptación, tanto fan de esta chica. Pero es que resulta que ha sido un icono muy importante de los 90 y eso se nota. Si lo hubiera sido de los 70 la cosa cambiaría y tocaría ante un auditorio medio vacío ante el desconocimiento de un nombre propio, como pasara con Robert Plant, pero eso son cosas de otros López.

El caso es que la muchacha, a pesar de una extrema delgadez aderezada por unos hombros encogidos, llenó el escenario junto con su banda. No paró de moverse, de hacer gestos, de imbuirse de su música y sentirla para trasmitirla.

Personalmente me gustó bastante. No lo negaré. Y me alegro de haber ido aunque no lo tuviera claro en un primer momento y fuera más imbuido por Verónica, gran fan suya.

Una bonita noche y un bonito espectáculo.