El Mimo

... And the seas of the Sun

Reflexión Dominguera I

Publicado el 10 de Febrero, 2008, 16:01. en General.
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¿Qué pasa por la cabeza de un hombre cuando entra en una tienda de golf y tras pasar un rato dando vueltas acaba comprándote una simple gorra? Tal vez sea algo así como cuando yo mismo entro en una tienda de instrumentos y tras verlos todos y soñar con comprarme tal o cual acabo comprando una sencilla púa. Y otra más para la colección. No quiero ni imaginar la cantidad de gorras que tendrá ese hombre en su casa. ¿Qué se pasa por su cabeza? Tal vez sea vergüenza de dar vueltas por una tienda y no llevarse nada. O tal vez sea una propia autocomplacencia en plan no me puedo llevar esto, pues me llevo al menos algo, pero no salgo de aquí con las manos vacías. En mi caso, lo sé, soy coleccionista de púas y me encanta ir comprando de vez en cuando algunas. Debo decir que he perdido gran parte de mi colección incluida una firmada por Savatage que mi buen amigo Conesa tuvo a bien regalarme el día del concierto tras encontrarla él. Y es que siempre que entro a una tienda de instrumentos me llevo una. Es mi reafirmación de no poder sacar tal o cual aparato, mesa buggie, marshall o takamine de mi corazón. Tal vez, no sé. El caso es que tampoco puedo quejarme. Gozo de un buen sintentizador Tritón, una preciosa grestch jazzera, un buen amplificador para que medio suene y un zoom que le da textura a ambos instrumentos a la hora de grabar. Tengo un pedazo de micrófono marca Sony y, realmente, para poder gozar de una grabación satisfactoria, sólo me falta adquirir una módica tarjetilla de sonido usb y empezar a grabar todos esos mareos que hay en mi cabeza. Decía un amigo que en su cabeza se podía montar mil temas super enrevesados, temas complicados y trallazos impresionantes, pero amigo, lo complicado es hacer eso “real”. Lo complicado es tocar eso que piensas. La cuestión es más dura de lo que la gente se piensa. Al final acabas aporreando siempre los mismos acordes y todo toma el mismo color y te desesperas.  Es como si toda la imaginación que acostumbras a tener se desvanezca en el momento en el que te acercas al instrumento.

Y ahora pienso ¡Hostias, no es de esto de lo que iba a hablar!

En fin, como se suele decir, seguiremos olvidando nuestros anhelos durante 4 meses más y nos centraremos en lo que toca. Para hoy: Tema 9 à El Español de América.

 

Ánimo y al toro.