El Mimo

... And the seas of the Sun

Niebla

Publicado el 17 de Abril, 2008, 8:26. en General.
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Aun teniendo el título que tengo, no puedo ser considerado un gran apreciador literario. Sencillamente me faltan años de experiencia y calidad visual para discernir entre una gran obra y una obra mediocre. Como todos los seres humanos que leen y padecen, está claro que tengo mis preferencias y que a grandes rasgos sé apreciar ciertas cosas. No miento si digo que si una obra no me gusta en su comienzo acostumbro a dejarla apartada por más que eso pueda concurrir en decepción para quienes leen estas líneas. Un buen escritor es aquel que sabe empezar bien una novela. Tiene buenos recursos y sabe cómo utilizarlos. Por supuesto esto no quiere decir que si empieza bien su novela, luego vaya a ser un best-seller, una obra magistral ni nada de eso. Pero al menos tiene el primer punto del test ganado. Es como el que se examina del carnet de conducir y nada más empezar sale sin ponerse el cinturón. Da igual que lo que haga después esté bien. El principio ha provocado el suspenso.

El caso de escribir esto es que una compañera de trabajo me ha pedido que le recomiende cinco lecturas. Presupongo que será para disfrutarlas este verano o por placer de leer algo. No lo sé. El caso es que me dice que sea de varios estilos y lo que yo vea. Perfecto. Entre varias, decido incluir una a la que tengo un aprecio especial y que cualquier persona de este mundo debería leer y apreciar. Es el caso de “Niebla” de Don Miguel de Unamuno. Para aquellos que no recuerden sus años de instituto es aquella pieza de nuestra literatura en la que el personaje se rebela contra el autor. Verdaderamente formidable.

El caso es que le paso la lista y la muchacha tan contenta. Tiene de todo: Fantasía, best-seller, clásico, suspense… de todo. Y entonces llega la muchacha de la limpieza y ve la lista. ¿Niebla? Pues si esa es una obra de estudio, eso lo estudié en el instituto ¿Cómo le recomiendas eso? En este punto, el bueno de mi amigo Quevedo exclamaría algo del tipo “¡¡¡¡Semejante ojilata periculta!!!!”. Pero yo me conformo con sonreír. ¿Por qué? Le dices: “Prueba a leerla otra vez sin tener que estudiarla a ver lo que opinas”. Pero mueve la cabeza nada convencida. “Es que es como el Quijote, son obras de estudio, no son para leerlas” “Lee Jacobus de Matilde Asensi que esa sí que está chula”.  No niego que esa obra esté bien. Seguro que entretiene. Pero que la pongas por delante del Quijote… Alguien debería explicarle que el Quijote es una obra pura de entretenimiento (así la concibió Cervantes) y no hay comparación posible. Nunca.

Muy señores míos. No pretendo que les guste aquello que les recomiendo. No pretendo que lo amen con la pasión enfermiza que lo hago yo. Pero un poco de conciencia. Léanlo, sinceramente, léanlo. No les gusta, mala suerte. Pero dense el placer de tener una opinión objetiva de lectura.