El Mimo

... And the seas of the Sun

Tanto Bombo y tanto Platillo

Publicado el 10 de Junio, 2008, 13:33. en General.
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Como filólogo a palos que soy me veo en la necesidad parapléjica de escribir sobre uno de los temas de actualidad: EL GÉNERO NEUTRO.

Escribo sobre este tema debido a la maravillosa comparecencia de la ministra de Igualdad Doña Bibiana Aído en la que gastó su maravilloso tiempo usando seguidos los neutros y los femeninos dándole al género sin genitales el valor de macho.

 

los miembros y miembras de la comisión"

 

Para aclarar un poco el asunto voy a partir de la propia RAE que le recrimina a la señora ministra que “miembras” es un término incorrecto y no puede tener cabida en el diccionario.

Si bien sabemos que esta explicación puede estar cogida por los dedos ya que el tiempo ha demostrado que la lengua es un elemento vivo y cambiante y lo que no aceptamos hoy, mañana será más válido que lo anterior; tenemos una serie de explicaciones lógicas para apartar tamaña aberración.

En primer lugar, el castellano tiene un género denominado “neutro” que en un gran número de palabras coincide con el masculino, aunque no siempre es así. Las fenimistas y pro arrobas comentan que el castellano es un lenguaje machista a lo cual alguno ha respondido que el castellano lo que resultar ser es feminista ya que el género femenino es el que tiene la exclusividad. Si tú dices” amigas” sabes que te refieres específicamente a chicas mientras que si dices “amigos” eso no implica que sólo haya varones.

En mi opinión eso es una gilipollez de opinión (en ambos casos) y diré desde mi foco que el lenguaje NO ES MACHISTA. Las machistas son las personas (¿a que dicho así parece que me refiero sólo a mujeres?) y no las lenguas.

 

A parte de esto hay un principio lingüístico maravilloso del que todos predicamos: ECONOMÍA DEL LENGUAJE. Que dicho de otra forma: cuando decimos algo lo hacemos empleando el menor tiempo posible y las palabras exclusivamente necesarias. Merced a este principio dedicarse durante un discurso a sacar los femeninos de todos los neutros es a la vez que una tarea absurda, un rollazo para los que escuchan; quienes acabarán hasta los cojones del señores señoras.

Tampoco podemos decir que sea pertinente el uso de ambas palabras y menos lógico resultaría pensar que para poder hacer eso nos inventemos palabros. Porque puestos a inventar palabras, señores, yo soy el puto amo.

Finalmente, señoritas, si lo que desean es un género NEUTRO que nos una a todos y que no coincida con el masculino, invéntense el sufijo y póngalo en sus gramáticas políticamente correctas mandando a la mierda la ley natural de “El uso hace a la norma” y modificando de una forma completamente censora y dictatorial una lengua para acallar a unos pocos sumidos en un mar de gilipolleces banales y estúpidas. Eso sí, la gente sigue pasando hambre, los malos siguen haciendo maldades y las mujeres siguen recibiendo palizas de sus maridos y por supuesto, todo esto es culpa del lenguaje porque sino, no se entiende tanto bombo y tanto platillo.