El Mimo

... And the seas of the Sun

Miguel Strogoff

Publicado el 22 de Julio, 2008, 9:40. en El dominguero y su tebeo.
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El primer libro que presento es Miguel Strogoff, escrito por Julio Verne en los albores de 1875.

Si algo podemos decir del autor es esa pasión casi enfermiza por los viajes y por los paisajes. Sólo he leído dos libros suyos. El primero, “El secreto de Wilhem Storitz”, logró que sintiera deseos de visitar Budapest, de recorrer el Danubio en barco. Visitar esas dos ciudades que son Buda y Pest. Recorrer sus calles, sus campos, ver a sus gentes… todo.

El siguiente libro ha sido el que titula este artículo y, de repente, el deseo se cierne sobre Rusia. Esa nación tan amplia y despoblada por zonas. Vengan ustedes a Siberia.

El libro en cuestión nos narra las aventuras de un correo del Zar que debe llevar un mensaje a Irkurst antes de que el ejército invasor llegue. El planteamiento es sencillo. Hay un traidor y hay que desenmascararlo ante el primo del Zar. Y claro, Irkurst es la capital de Siberia y Miguel se encuentra en Moscú. Desde este momento, nuestro protagonista será partícipe de una serie de aventuras que harán que conozca a otros personajes tan queridos como pueden ser Nadia o los corresponsales británico y francés. Todo esto con el acompasado protagonismo de esos parajes y paisajes rusos.

La lectura de nuestro librito es amena aunque a veces se pueda hacer un poco pesada por el exceso de descripciones. No obstante vamos avanzando fácilmente en la historia con ese anhelo incesante de conocer qué va a pasar, cuál va a ser la próxima prueba; identificándonos constantemente con Miguel, sintiendo su honorabilidad, admirando su valía y enterneciéndonos con la dulce Nadie y su objetivo vital.

En un verano como el que se nos presenta en el que todo el mundo habla de crisis, un libro de aventuras y de valor como el que ofrezco es una lectura casi necesaria para deshumanizar los problemas que tenemos con nuestra actualidad. Es lo bueno de leer. La evasión tiende a ayudarnos a ver la vida desde otras perspectivas y ver nuestra propia conciencia desde ideas más objetivas.

 

Como siempre digo, una recomendación no es tal si aquellos que acaban leyendo el libro o ya lo han leído no comentan sus opiniones en torno al mismo.

Un saludo.