El Mimo

... And the seas of the Sun

1984: La tragedia de la clase media

Publicado el 23 de Septiembre, 2008, 13:06. en El dominguero y su tebeo.
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La guerra es la paz.

La libertad es la esclavitud.

La ignorancia es la fuerza.

Si estudiáramos una novela desde el marco de la teoría de la literatura deberíamos primero aclarar la fuente de la que partiríamos, a qué escuela seguiríamos y bajo qué principios diríamos lo que vamos a decir. Si siguiéramos estos empedrados caminos deberíamos decidirnos por lo sincrónico o por lo diacrónico, por lo puramente estilístico o por lo repercutivo. No obstante, mi experiencia me da a pensar que una obra no es más que un punto de inflexión momentánea de un autor cualquiera al que le apetece leer algo, o le apetece ver por escrito algo que no consigue encontrar y en tanto puede, busca los mecanismos suficientes para poner remedio a ese hueco literario.

De esta parte convendremos que los lectores de este espacio, si bien pueden aceptar todo aquello que yo escriba por falto de interés que pueda resultar, ni son doctores ni especialistas en materia de la teoría de la literatura. Que yo afirme que una obra como 1984 nace en consecuencia de las teorías marxistas literarias ideadas por autores como Georg Lukács y en contrapunto con el nazismo de los años 50 es algo que a pocos puede interesar. Bajo mi propio punto de vista diría "muy bien tío, pero ¿me leo el puto libro o no me lo leo?".

Claro está que si le dedico un post entero a este libro es por querer que lo leáis y por entender que tiene mucho de significativo con el actual movimiento "social" que padecemos.

Volviendo al principio, si elijo finalmente un tipo de presentación diacrónica, diré que el libro nace en una época donde abundan ismos.

1984 nos presenta un utópico futuro en el que existe la llamada "policía del pensamiento". Para los que hayáis visto películas del tipo V de Vendetta os sonará la historia. Hablamos de una sociedad cuyo Líder, El Gran Hermano, lo controla todo, hasta lo que pensamos. Siempre nos tienen vigilados, estudian hasta cada mueca que ponemos y escriben continuamente la historia a su antojo por el bien del partido y de la sociedad que han construido. Hay cámaras en cada casa, en cada calle. La lengua se va reduciendo cada vez en menos palabras de forma que hay menos formas de expresar las cosas y por tanto las personas piensan cada vez menos hasta que llegue un hipotético mundo en el que con sólo 20 palabras se diga todo lo que hay que decir.

En medio de toda esta ruina aparece un hombre que siente que hay algo que no le cuadra de toda esta sociedad. Hay algo que no está del todo bien y una pequeña hipótesis le hace creer la existencia de una resistencia…

… y hasta aquí puedo leer.

Señores, esta obra ha sido imitada hasta la saciedad en películas de actualidad (también en países como China que acaban de comprar una salvajada de cámaras parar vigilar una capital en todas sus calles). Una obra que nació en una época de necesidad, de pensar que los movimientos que se estaban poniendo de moda no terminaban de cuadrar y alguno podía acabar como este libro presume.

Lectura rápida, amena, cada nuevo aspecto que se nos descubre nos interesa cada vez más y casi nunca decae la intensidad del libro.

Como siempre, aconsejable.