El Mimo

... And the seas of the Sun

Se me plantea una duda

Publicado el 11 de Octubre, 2008, 17:17. en General.
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Podría resultar banal, patético, estúpido y hasta interesante; pero la cuestión que se me plantea en este preciso instante goza de una importante conceptualización: triste. Esta cuestión es triste.

Triste porque no debiera ser ni cuestión. Dice que cuando eres niño se te permite hacer casi cualquier cosa ya que tu propia inocencia hace que no puedas ver posibles consecuencias nefastas en tus hechos o comentarios. Por eso se dice: “es que es un niño…”

Mi problema es que esa concienciación que se nos impregna en cuanto crecemos no es más que una mera esclavitud de nuestro propio contexto social y cultural que lo único que consigue es generar miedo. Y eso me aburre y me pone triste.

Para muestra un botón:

Antiguamente paseabas por las calles de tu municipio, ciudad, pueblo o lo que sea y podías ser partícipe de varias escenas cotidianas llenas de belleza y hasta de armonía. ¿cierto?

Dejadme haceros una pregunta. ¿Qué pasa si en el tiempo presente vemos a un ancianito que pasea cogido de la mano con una niña de 8-9 años?

Teóricamente no debiera pasar nada. Pero es que ahora con la mierda de los descerebrados, la gente se convierte en psicótica viéndolos en todas partes. Puede ser el abuelo de la criatura a la que quiere con tal vehemencia que pasea con ella hasta el parque donde pacientemente espera a que la niña realice su divertimento entre los columpios, tome algo de merienda y vuelvan a casa. ¿En qué cabeza cabe esperar oír ese grito patétito de “¡PEDERASTA, ALÉJESE DE ESA NIÑA!”?

No tiene sentido ¿verdad?

Otro caso. Mi caso. Estoy (hace cosa de 5 minutos) en mi trabajo recogiendo unos carritos que mis clientes han tenido a mal dejarme lejos de su sitio reservado. En esto veo a una muchachita que tendrá unos 6 años corriendo con su patinete. Me gusta. Me encanta la infancia. La cría me ve recogiendo mi material y se me acerca sentándose en una silla frente a mí. La niña es inglesa. La saludo. Hola, cómo te llamas. Responde y pregunta algo sobre los carritos que no alcanzo a terminar de entender.

En este momento un escalofrío me recorre el cuerpo. Algo que no esperaba. Hago el ademán de mirar a mi alrededor por si alguien me mira. De repente tengo miedo de que alguien pueda pensar que soy un pederasta o algo parecido. Le digo a la muchacha que se divierta, cojo mis carros y me piro.

¿Qué pasa?

Soy una persona normal a la que le gustan los críos. Jugaba con mi prima cuando era pequeña y tengo ganas de ser padre. Me gusta esa edad y eso no significa nada depravado, sexual o poyadas. ¿Por qué de repente me siento así? ¿Por qué me tengo que sentir juzgado casi como un criminal por saludar a una muchacha que está jugando y dentro de su juego le parecía divertido conocer lo que yo hacía?

Me he sentido mal y tremendamente enfadado. Este mundo está perdiendo las canicas poco a poco y nos vamos todos a la mierda. Es como esas novelas hispanoamericanas de pueblos perdidos en mitad de ninguna parte cuyos habitantes acaban matándose los unos a los otros y nadie sabe muy bien porqué.

Hoy es un día triste.